La nueva cadena de suministro regional y la batalla del ‘ahora’

Día

Uno de los grandes fenómenos de nuestros tiempos en los que confluye la tecnología digital y la innovación en el mundo físico es el de la logística y la cadena de suministro, nubes de proveedores interactuando conscientes de que nunca tendrán un entorno ‘normal’ con la reindustrialización de fondo.

Una de las sesiones del evento Automotive Logistics and Supply Chain (ALSC) Europe celebrado en Múnich a mediados de 2022, de hecho, el elocuente título de “Navegar por un nuevo mercado ‘nunca normal’”.  Se trata de una de las tres grandes megatendencias que marcarán el rediseño de la cadena de suministro en el corto y medio plazo y para las que conviene disponer de una estrategia adecuada. Las otras dos son el imperativo de la sostenibilidad y, desde el punto de vista geopolítico, la creciente priorización de las redes regionales.

En su reciente carta a los accionistas, el CEO de Amazon, Andy Jassy, explicaba los pasos dados por su compañía para evolucionar de un modelo de red nacional de fulfillment (en logística, es el término que comprende todo el proceso desde que el cliente hace un pedido online hasta que lo recibe) a un modelo de red regionalizado.

El rediseño comenzó en 2022 y ha implicado “cambios internos significativos” en software de ubicación y logística, con mejora incluida de los algoritmos de aprendizaje automático destinados a predicción. En Estados Unidos, Amazon ha pasado a estar organizado en ocho regiones interconectadas que cubren áreas geográficas más pequeñas. Cada una de ellas puede operar de forma en gran medida autosuficiente, pero está preparada para realizar envíos nacionales cuando sea necesario para abastecer a otra zona.

“Las distancias de viaje más cortas significan un menor coste de servicio, un menor impacto en el medio ambiente y que los clientes reciban sus pedidos más rápido”, dice Andy Jassy en su carta. “Estamos entusiasmados de ver más entregas al día siguiente y el mismo día, y vamos en la línea de conseguir velocidades de entrega Prime más rápidas en 2023”. Es la batalla por el ahora, la última frontera por conquistar para el ecommerce frente a la tienda de proximidad.

Grandes corporaciones como Siemens Advanta, reconocen que el cambio ahora deviene de esa necesidad de pasar de la globalización a la glocalización. Para ello hay que dotarse de un mindset global, para acceder a la innovación allí donde esté, capaz de convivir con la proximidad al mercado local. La visión de la cadena de suministro está cambiando completamente desde la prioridad en el coste a la prioridad en la seguridad de suministro.

El modelo distribuido supone transitar del sistema lineal a otro en el que una nube de proveedores que pueden interactuar entre ellos. Y eso requiere una infraestructura tecnológica debe ser de muy alto nivel. Uno de los principales desafíos es, por ejemplo, asegurarse de que la información disponible es la correcta. De nada sirve implantar sistemas basado en blockchain sin esa garantía.

En momentos como los actuales, las empresas van a poder comprobar en sus propias carnes la diferencia entre complicado y complejo. Muchas veces se encontrarán con problemas que, por definición, no van a tener una solución clara nunca, de modo que tienen que ir pieza a pieza. Enviar a alguien a la Luna es complicado, pero posible, tener una visión de cómo funcionará la cadena de suministro es muy complejo, no existe ya un modelo completamente fiable para eso, de modo que la forma de aproximarse al nuevo ecosistema será muy diferente.

“Como compañía tienes que encontrar la forma de transformarte hacia un viaje para siempre en el que sabes que tendrás problemas, con seguridad, y que será así para siempre”, dice el CEO de Siemens Advanta, Aymeric Sarrazin. Su compañía está evolucionando para ser capaz de analizar las necesidades del cliente y ver quién es el que mejor puede contribuir a cubrirlas. “Nuestro mejor valor será proporcionar el mejor partner del ecosistema”.

Frágiles y vulnerables

Para mantener la seguridad de la cadena de suministro se da por seguro el regreso a Europa de algunas partes de la cadena de valor industrial. El Council of Supply Chain Management Professionals (CSCMP) en Estados Unidos describe las cadenas de suministro regionalizadas como “la clave de la resiliencia”.

Durante las últimas décadas, afirma, “hemos optimizado nuestras prácticas globalizadas de abastecimiento y adquisición para reducir los costes de mano de obra y otros insumos. El resultado es un sistema diseñado para entregar bienes y productos al menor coste. Pero tiene un alto precio: hemos creado cadenas de suministro frágiles que son vulnerables a la interrupción y la manipulación”.

CSCMP cree que EEUU obtendría “muchos beneficios financieros y estratégicos de una red de suministro panamericana”, articulada en torno a sus “aliados y países democráticos”, en lugar de la actual dependencia excesiva de la fabricación asiática. La Administración Biden ha demostrado, con medidas como la Ley de Reducción de la Inflación (IRA), su disposición a que los sectores críticos de la economía estadounidense sean menos dependientes de China, en especial baterías de alta capacidad, los semiconductores, los minerales y los materiales críticos y los API (Active Pharmaceutical Ingredient). A esos sectores, se podrían agregar telecomunicaciones, energía y alimentos.

La alternativa sería una cadena de suministro terrestre regional, “cercana a la costa”, que incluya vías férreas, puentes y carreteras desde Canadá a través de México y hacia América Central y del Sur. ¿Cuál es la estrategia de Europa al respecto? Si se analiza la red de proveedores, quizás descubra que es posible mover su cadena de suministro sin tener que cambiar de proveedor. De hecho, el 30% de los proveedores Tier 1, 2 y 3 en China, tienen plantas de fabricación fuera del país.

“La pandemia ha transformado la logística de un aspecto de compras en una ventaja competitiva”, ha escrito el Financial Times. En su informe “Logistics Trends 2022: The Future of Logistics Is Digital and Sustainable”, de DHL habla de una “Contratendencia a la globalización”, basada en “un enfoque regional más fuerte”.

La Logística 4.0 estaría basada, añade, en la automatización de los procesos comerciales y logísticos, y la interconexión de dispositivos y empresas entre sí”. La conducción autónoma podría ayudar a la fluidez del tráfico reduciendo atascos y el tráfico de mercancías y componentes debe ser multicanal, para evitar colapsos como el que provocó la obstrucción del Canal de Suez.

Y, por último, está el gran desafío de la sostenibilidad. Existen numerosos enfoques diferentes para lograrlo: el uso de camiones eléctricos para la entrega en la última milla, el bio-GNL como combustible para el transporte de larga distancia con camiones pesados, cambios más pequeños, como el establecimiento de una flota de vehículos más pesados y largos (LHV), o el GNC (gas natural comprimido), capaz de reducir las emisiones de CO2 entre un 20% y un 55%

McKinsey destaca que todos estos cambios llegan cuando “la mayoría de los minoristas tradicionales todavía se están poniendo al día con el cambio masivo al comercio electrónico”. En fin, nunca normal.

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